Hoy, 20 de junio, Argentina se detiene un instante a mirar su bandera. No es un día cualquiera: es el Día de la Bandera. Te cuento de dónde viene, muy brevemente, y por qué entre nosotros el mate nunca está lejos de ese celeste y blanco.
Un abogado que no quería hacer la guerra
Manuel Belgrano no era militar. Era abogado, economista, hombre de letras, nacido en Buenos Aires en 1770. Cuando llegó la revolución, le pusieron un ejército en las manos. Hizo lo que pudo. Pero lo que dejó no fue una victoria militar: fue un símbolo.
El día que nació la bandera
27 de febrero de 1812, a orillas del río Paraná, en Rosario. Belgrano hace izar por primera vez una bandera celeste y blanca. Se dice que se inspiró en el cielo. Dos franjas celestes, una franja blanca en el medio. Sencilla. Y más tarde, el sol en el centro: el Sol de Mayo.
En aquella época, no fue algo aceptado de inmediato. El poder incluso le pidió que retirara esa bandera. Pero siguió adelante. Se convirtió en la de todo un país.
¿Por qué el 20 de junio?
Porque es el día de su muerte, en 1820. Belgrano murió pobre, casi olvidado, en un país en plena guerra civil. Argentina eligió esta fecha para honrarlo. Una forma de decir: no olvidamos a quien nos dio nuestra bandera.
La bandera, el mate y nosotros
Para un argentino, estas dos cosas se parecen más de lo que creemos. La bandera es la identidad que llevamos. El mate es la identidad que compartimos: la ronda, la bombilla que pasa de mano en mano, el agua caliente que tenemos cerca todo el día.
Yo nací en Tucumán. Crecí con ambos. Y si hoy vendo mate desde Nantes, es un poco por eso: para mantener este vínculo vivo, incluso a 11 000 km de distancia.
Feliz 20 de junio para todos. Que el celeste y blanco flamee alto, y que el termo siga caliente. 🇦🇷🧉
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