En casa de mis padres, en Argentina, hay un mate de palo santo que ha resistido el paso del tiempo. Todavía huele a madera y yerba mate. Con cada infusión, absorbía la madera, adquiriendo un tono más oscuro, como impregnado de todas las conversaciones que se compartían a su alrededor. Un mate de madera bien cuidado dura toda la vida.
Pero antes de llegar a ese punto, hay un paso que mucha gente se salta, erróneamente: la curación . Esto es lo que marca la diferencia entre una pareja que se agrieta desde el primer uso y un compañero para toda la vida que mejora con la edad.
Este es el método simple y real, el que se usa en Argentina. Sin protocolos complicados ni aumentos graduales de temperatura: solo lo que funciona.
¿Por qué limpiar un mate de madera?
La madera es un material vivo. Al recibir agua caliente sin preparación previa, se expande bruscamente. Y al secarse, se contrae. Si se repite esto varias veces, aparecen microgrietas, a veces incluso grietas profundas.
El proceso de curado nutre profundamente la madera con grasa, permitiéndole luego adaptarse gradualmente a la humedad gracias a la yerba mate. La madera se vuelve más flexible y estable. Ya no se verá afectada por las infusiones diarias.
Nunca use un mate de madera sin curarlo previamente. Incluso una sola infusión de agua caliente en madera sin preparar puede causar grietas irreparables.
El proceso de dilatación: el método paso a paso
El proceso dura una noche. No es necesario supervisarlo ni repetirlo varias veces: dormir bien por la noche es suficiente en la gran mayoría de los casos.
Mantequilla sin sal, aceite de coco o cualquier grasa vegetal neutra. Cubre bien toda la superficie interior con los dedos o una brocha. No necesitas mucha cantidad, solo una capa fina para cubrirlo todo.
Llene el mate con yerba mate (idealmente ya usada, de lo contrario, yerba mate común). Vierta agua a temperatura ambiente, a unos 75 °C. Nunca use agua hirviendo: se debe evitar el choque térmico.
Deja el mate en la mesa y déjalo reposar. El aceite y la yerba mate harán su trabajo: la madera absorberá, se nutrirá y se ablandará. No hace falta tocarlo.
Vacíe la yerba. Limpie el interior con papel absorbente para eliminar el exceso de humedad. No es necesario enjuagar bien. Déjela secar al aire en posición vertical; evite enjuagarla por mucho tiempo, ya que podría escurrir agua por la virola.
Consejo de El Gaucho: La primera o segunda infusión puede tener un ligero sabor a madera; esto es perfectamente normal. Para la tercera infusión, la yerba mate estará en su mejor momento. Este sabor a madera desaparecerá naturalmente con el uso continuo.
Una vez curado, ¿cómo lo utilizas a diario?
Buenas noticias: una vez curado, no hay que preocuparse más. No hay protocolo de calentamiento ni precauciones especiales antes de cada sesión. Un mate bien curado es aquel que ha integrado la grasa en sus fibras; está listo para la elaboración de mate de inmediato.
La única regla que queda: nunca le eches agua hirviendo encima . No porque la madera no la resista una vez curada, sino porque el agua hirviendo quema la yerba mate y altera sus aromas. Esto aplica a todo tipo de mates, no solo a la madera.
Mantenimiento diario: sencillo y rápido
✅ Después de cada sesión
- Vaciar la yerba inmediatamente
- Limpie el interior con papel absorbente.
- Dejar secar al aire, en posición vertical.
- Nunca cierres un armario: la madera necesita respirar
❌ Evitar absolutamente
- Agua hirviendo
- Jabón o detergente
- Dejar en remojo en agua.
- Dejar la yerba húmeda en remojo durante toda la noche.
- Conservar en un espacio húmedo y cerrado.
Cada 3 o 4 semanas, si nota que la madera empieza a verse seca o si el sabor cambia ligeramente, basta con aplicar una ligera capa de grasa en el interior para reponerla. No es necesario repetir todo el proceso de limpieza: simplemente aplique una capa, déjela actuar toda la noche y límpiela.
Una simple regla es suficiente: nunca cierres tu mate mientras esté húmedo. Guárdalo en un lugar bien ventilado y te durará años.
Los tipos de madera: ¿hacen la diferencia?
Sí, un poco. El algarrobo (algarrobo argentino) tiene el sabor más robusto y neutro, ideal para un consumo diario intensivo. El palo santo es más aromático, con notas ligeramente alimonadas y resinosas que enriquecen cada infusión, pero también es más delicado: ideal para tereré (mate frío) o infusiones a temperatura más moderada. La madera de olivo se valora principalmente por su atractivo estético.
El proceso de curado es el mismo para todos los tipos de madera. La principal diferencia radica en el sabor que la madera le da a la yerba mate: un toque único para cada pieza. Vea nuestra selección de mates de madera .
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